En la industria de fabricación de bloques de hormigón, seleccionar la línea de producción adecuada es una de las decisiones más importantes que afectan al espacio que ocupa la fábrica, la calidad del producto y la inversión inicial.
Mientras que el Sistema de palets con patas (palets con base) ha sido un caballo de batalla probado y confiable utilizado con éxito por los principales fabricantes mundiales durante décadas, muchas plantas también consideran el tradicional Sistema de palé único (palés planos).

Al comparar directamente estas dos configuraciones ya establecidas, podrá identificar fácilmente qué sistema se ajusta mejor a sus objetivos de producción y a su estrategia financiera.
El problema más común en la producción de bloques es el daño que sufren los bloques "verdes" (húmedos) durante su manipulación.
El desafío del palé único: En las configuraciones de palets planos individuales de nivel básico o semiautomatizadas, el apilamiento de palets suele ejercer presión sobre los bloques húmedos que se encuentran debajo, lo que provoca deformaciones, grietas y altos índices de desperdicio.
La ventaja del palé con patas: Las patas integradas crean un espacio fijo y rígido entre las capas. Porque hay sin contacto directo Entre la capa superior de la plataforma y los bloques frescos y húmedos que se encuentran debajo, la integridad estructural y el aspecto impecable de cada bloque se conservan a la perfección.
El terreno es un activo valioso, y la forma en que se almacenan los bloques durante la crucial fase de curado determina la distribución de toda la fábrica.
El desafío del palé único: Sin costosos sistemas de estanterías, los palets planos deben extenderse horizontalmente por toda la planta de la fábrica, lo que requiere una enorme superficie física.
La ventaja del palé con patas: Gracias al soporte estructural de las patas de los palets, los bloques se pueden apilar de forma segura. De 6 a 8 capas de altura inmediatamente después de la producción. Esta consolidación vertical reduce considerablemente el tamaño de la zona de curado necesaria, ahorrando valiosos recursos de terreno.
Lograr una automatización de alta eficiencia es el objetivo de cualquier planta moderna de fabricación de bloques de hormigón para pavimentación, pero las vías de inversión entre estos dos sistemas son completamente diferentes.
El desafío del palé único: Para automatizar un sistema de palets individuales con un alto grado de automatización, sin dañar los bloques verdes, es necesario invertir en carros de transporte complejos, bajadores/elevadores y un sistema de curado de estanterías de acero de alta resistencia.
La ventaja del palé con patas: Debido a que las paletas con patas son inherentemente autoapilables, permiten una Proceso de producción y curado de adoquines totalmente automatizado sin necesidad de costosas y complejas salas de curado con estructura de acero.
La elección entre estos dos sistemas depende en última instancia de la asignación de fondos y del diseño de la fábrica:
Si su presupuesto es totalmente suficiente: Invertir en un Sistema de palé único totalmente automatizado con sala de curado de acero Ofrece lo último en curado en ambiente controlado, ciclos de alta velocidad y durabilidad a largo plazo.
Si su presupuesto es limitado, pero aún así necesita una automatización completa: El Sistema de paletas con patas Sigue siendo uno de los métodos de producción más eficientes, prácticos y de mayor rendimiento disponibles en la actualidad. Cubre perfectamente la brecha, permitiendo lograr una alta automatización y un ahorro de espacio sin la enorme inversión inicial que requieren los hornos de curado de acero.
